Top

Mi mundo interior

Objetivo

Estimular la creatividad a través de espacios de reflexión individual y grupal que contribuyan a que las y los estudiantes se ejerciten en el autoconocimiento, la aceptación de sí mismos y la autoprotección, como vía para reconocerse y expresarse y para construir su personalidad y autorrealización, en favor propio y de la comunidad.

Mi mundo interior*

El conocimiento de sí mismo abre una variedad de caminos por los que puede abordarse la expresión y el fortalecimiento del mundo interior juvenil, propiciando la resignificación de la vida en el aula, al abrir espacios para que las y los estudiantes tengan la posibilidad de practicar ser ellos mismos, puedan explorar sus capacidades y ejercitarse en el manejo de sus recursos personales.

Esta tarea, no obstante, ha de enriquecerse con el entusiasmo, sensibilidad e inventiva del educador que vive el reto de entender y apreciar la diversidad que implica trabajar con seres humanos en formación. Se conforma, así, como un motivador, un disparador de la imaginación que propicia alternativas gustosas, vitales, originales, manteniendo abierto el diálogo con sus educandos. Todo ello facilita que las y los jóvenes se incorporen con éxito a la vida adulta, con autonomía, en el ejercicio pleno de sus potencialidades y en armonía con el entorno.

Se ilumina, en el aula, el acceso al proceso creativo, a través del cual el mundo adquiere un sentido personal, pues se alcanza una relación afectiva con el. Por ello, facilitar la actitud creativa del educando significa motivar a que se desarrolle una relación con el mundo plena de curiosidad, asombro, indagación, espontaneidad, apertura intelectual y afectiva, con seguridad en sí mismo, tolerancia a la frustración y conciencia de los valores.

Pero hay que tomar en cuenta que, aun cuando la creatividad es una capacidad propia de todos los seres humanos al nacer, es una aptitud que debe desarrollarse con la práctica y, como tal, hay que ejercitarla con estrategias, métodos y materiales adecuados.

Se propone que se tome en cuenta en el aula el mundo interior del educando, y también el del propio educador, como una alternativa sólida para la protección de riesgos; sobre todo si se piensa que el riesgo mayor es aquel que confina al individuo a renunciar a ser él mismo, lo que puede llevarlo al desamparo, a perder la esperanza, el sentido de la propia existencia y buscar atentar, entonces, contra sí mismo, destruirse en consumos adictivos, en la violencia, asumiendo riesgos extremos que lo alejan cada vez más de una vida plena.

Este ámbito permite concentrar acciones de desarrollo de la capacidad creativa y de expresión, a través del juego, la creación plástica y poética, que movilizan la forma de considerar el entorno y el sí mismo, permitiendo reconocer recursos que pueden servir para convertirse en construcciones de la propia vida e inciden en la formación de la identidad individual y la colectiva.

---

*Adaptado de Carmen Millé (Coord), (2011) Manual de Operación de Comités escolares Construye T. Patricia y Verónica Espinosa, Ma. de Lourdes Valenzuela, Alma Nava, Francisco Castellanos y Estela López. (Cols.) SEP-SEMS/PNUD, México.